ESTRUENDOSO SUCESO DE LOS TRES ELENCOS DE ROMEO Y JULIETA.
Como inicio de su Temporada 2026 el Ballet de Santiago, que dirige César Morales, repuso en el Teatro Municipal de Santiago, la célebre coreografía realizada por John Cranko para Romeo y Julieta, que posee la poderosa y hermosa música de Sergei Prokofiev.
Bien sabemos que en tiempos de la Unión Soviética, los músicos y artistas en general sufrieron censuras, en particular cuando la dirigencia del partido encontraba que estos se apartaban de las estrictas normas establecidas por los jerarcas, en el sentido que el arte enalteciera las políticas diseñadas por la cúpula política.
Romeo y Julieta no fue la excepción, el final trágico de la historia, se alejaba del optimismo que debían reflejar las obras de arte.
Es así que el estreno previsto para 1935 se postergó por cinco años, hasta que por fin se pudo llevar a cabo en el Teatro Kirov de Leningrado, hoy San Petersburgo.
Romeo (Emmanuel Vásquez) y Julieta (Katherine Rodríguez) cuando se conocen foto Albertp Díaz
Una de los aspectos más llamativos del ballet, es la coherencia entre libreto y música, sin duda debido al trabajo conjunto realizado en su creación por Piotrovski (libreto), con intervenciones del mismo Prokofiev, además de las ideas aportadas por el coreógrafo Lavrovski junto a las del director orquestal Yuri Fayer quien insistió en no eliminar el trágico final.
La música cuenta muy bien las incidencias del drama, para ello utiliza el recurso wagneriano que identifica personajes o situaciones con melodías claves, además en muchos momentos para acentuar el dramatismo hace uso preferente de los bronces graves en una orquestación muy rica en timbres y colores.
Sin duda estas son algunas de las razones del porque fue posible esta sólida fusión de intenciones que junto a la coreografía producen en el espectador una atracción estética y emocional permanente.
La escenografía y vestuario de Elizabeth Dalton que es de gran belleza y atractivo mantienen su vigencia original, y si bien la iluminación de Ricardo Castro es precisa y eficaz en las escenas interiores, creemos que en aquellas al aire libre esta debería de una mayor intensidad para un mejor juego de contrastes.
Julieta (Katherine Rodríguez) descubre que Romeo (Emmanuel Vásquez) ha muerto foto Alberto Díaz
La presente producción, de la que tuvimos la fortuna de ver a los tres elencos que la encabezaron, da cuenta de la enorme nivel y calidad de la compañía y de la solidez de sus primeras figuras, donde algunos algunos de ellos deben desdoblarse en otros roles, esta calidad debe imperiosamente reflejarse tanto en las escenas colectivas, sean grandes como en las más pequeñas, y no olvidemos que tenemos reyertas así como la vida en la plaza a cargo de toda la compañía, y por supuesto, sin olvidar a todos aquellos que bailan otros roles principales.
Con satisfacción, solo debemos ratificar una vez más, el altísimo nivel en que se encuentra actualmente el Ballet de Santiago.
Julieta (Katherine Rodríguez) arrulla a Romeo (Emmanuel Vásquez) antes de suicidarse foto Alberto Dísz
Con sensible musicalidad, belleza de sonido, gran precisión y poderosa expresividad la Orquesta Filarmónica de Santiago fue el contundente soporte instrumental, siendo dirigida alternadamente por Paolo Bortolameolli, que lo hacía por primera vez en el Municipal y por Pedro Pablo Prudencio de gran experiencia en el género, algo que en mayor o menor medida se evidenció en las funciones que presenciamos.
Elenco (I) 10 / 04 (estreno dirigido por Paolo Bortolameolli)
Katherine Rodríguez puso al servicio de Julieta toda su depurada técnica, y expresividad realizando una sólida evolución de su personaje, sobresaliendo en la escena del balcón en la que mostró una gran conexión con Romeo, para posteriormente ser muy convincente y emotiva en la escena final.
Emmanuel Vásquez, le otorgó a Romeo un aura más de Príncipe que del impulsivo adolescente que es Romeo, claro está, que con su sólida técnica, convirtiéndose por ello en un gran partenaire, particularmente en la escena del balcón.
Ambos fueron larga y merecidamente aplaudidos.
Julieta (Laleska Seidel) en el baile donde conocerá a Romeo foto Alberto Díaz
Mercucio fue bailado estupendamente por Felipe Arango con toda la chispa burlona requerida por su papel para transformarla luego en dolorosa tragedia en el momento de la muerte de ambos.
Aaron Guzmán acertó plenamente en carácter y baile como Benvolio para completar el trío de amigos que con antifaces se introducen en el baile de la familia Capuleto donde Romeo (Montesco) conocerá a Julieta, cuyos padres la han comprometido con Paris
Lucas Alarcón fue un notable Teobaldo con gran e impetuoso carácter además de gran espadachín y bailarín.
Con toda la prestancia de un noble Christopher Montenegro fue un convincente Paris.
María Dolores Salazar fue la exigente y fría madre de Julieta, que luego romperá en desgarrada desesperación ante la muerte de Teobaldo, en una magnífica escena, en las dos funciones que le vimos,elencos uno y tres.
Convincente pero algo distante fue el Fray Lorenzo de Enzo Fuentes. Asimismo como un gran actor se mostró Mauricio Serendero como el Duque de Verona que lo actuó también en el elenco tres.
Encantadora y con gran fuerza y gracia Ioula Kountenkova fue Rosalina que también lo bailó con el elenco tres.
Desplante y certero baile mostraron las Tres Gitanas de los tres elencos, alternándose en ellos Montserrat López, Mariselba Silva, Milagros Perrella, Rocío Gómez, Lorena Borja y Deborah Oribe.
Mientras que con la calidad e histrionismo de siempre Matías Romero fue el Rey del Carnaval, rol que bailó también en el elenco tres.
Romeo (Felipe Arango) y Julieta (Laleska Seidel) en la escena del Balcón foto Alberto Díaz
Elenco dos 14/ 04 dirigido por Pedro Pablo Prudencio.
Los recientemente nombrados Primeros Bailarines Laleska Seidel y Felipe Arango fueron unos entrañables Romeo y Julieta dejando en claro porqué han llegado a ese lugar.
Su compenetración les permite convertirse en los adolescentes locos de amor, tratando de sobrepasar el odio que sus familias se tienen, diremos que viven el drama, tanto en sus pas de deux de extraordinaria fluidez y seguridad, o en sus solos sensibles y creíbles en ella tanto como recios y perfectos en él, podemos decir que transmitieron la esencia del drama hasta el desgarrador final; fueron ovacionados por su desempeño expresivo y derroche técnico.
Julieta (Laleska Seidel) y Romeo (Felipe Arango) en la escena del balcón foto Alberto Díaz
Gustavo Echevarría mostró toda su calidad como bailarín agregando un preciso histrionismo para su rol de Mercucio, causó gran impacto con sus volteretas y duelos, tanto como en la dramática escena de la muerte de su personaje, razones para ser considerado otro de los triunfadores de la función.
Murilo Muniz asumió como Paris, el frustrado pretendiente de Julieta, le vimos nervioso y sin convicción, tal vez le falta experiencia.
Iva Martínez fue un convincente Fray Lorenzo también en el elenco tres.
Gran desempeño tuvo Deborah Oribe como Lady Capuleto y Esdras Hernández fue un correcto Duque de Verona.
Rosalina encontró en María Dolores Salazar un chispeante personaje, mientras que David Serendero fue un correcto Rey del Carnaval.
Romeo (Christopher Montenegro) y Julieta (Alexia Comisso) en la escena del balcón foto Alberto Díaz
Elenco tres 18/ 04 dirigido por Pedro Pablo Prudencio.
Este elenco protagonizó la última de la serie de funciones ante un teatro atestado de público, con dos debutantes en los roles principales, Alexia Comisso como Julieta y Christopher Montenegro como Romeo.
Hemos visto sus notables avances de los que pudieron dar cuenta en esta ocasión.
Alexia estuvo deslumbrante, con un rol internalizado evolucionando de principio a fin, con gráciles movimientos y saltos y piruetas de gran perfección incluso demostrando enorme evolución en actuación desde la adolescente que se deslumbra con Romeo, luego sus reticencias ante sus padres, sus dudas ante la pócima de Fray Lorenzo y el convincente final logró emotiva credibilidad, fue ovacionada por ello.
Montenegro se ha caracterizado por enfrentar con gran éxito roles de carácter, y Romeo le permitía mostrar versatilidad en uno de los roles clásicos del ballet y creemos que en lo dramático triunfó ampliamente convenciendo como Romeo, desarrolló una gran escena del balcón, tanto como en su duelo con Teobaldo y en la escena final, no obstante pensamos que aún debe perfeccionar piruetas y saltos, que son irregulares, este desafío va en la dirección correcta, para llegar adonde aspira.
Romeo (Christopher Montenegro) y Julieta (Alexia Comisso) yacen muertos foto Alberto Díaz
Lucas Alarcón fue Mercucio, lo hizo con más fuerza que lúdico, pero, tanto en sus duelos y en la escena de su muerte fue muy emotiva, Jacob Alvarado fue un acertado Benvolio, mientras que Teobaldo fue un solvente Enzo Fuentes y Maurilio Souza fue un correcto Paris.
Un público exultante ovacionó a los solistas, al cuerpo de baile y especialmente a la Orquesta y a Pedro Pablo Prudencio.
Julieta (Alexia Comisso) foto Alberto Díaz
Gilberto Ponce (CCA)











