LA TRAVIATA EN LA TEMPORADA 2025 DEL TEATRO MUNICIPAL. (ELENCOS I y II).
Sin duda alguna estamos frente uno de los títulos más queridos de todos los públicos, no en vano el Municipal se vio obligado a programar una función extra de la afamada “La Traviata” de Giuseppe Verdi, por haberse agotado todas las funciones programadas.
El famoso Brindis Violeta (Elisa Verzier), Alfredo (Jonas Hacker) e invitados (foto de ensayo) María Pía Merani
En el marco escénico de Pablo Nuñez a quien también se debe el vestuario, la iluminación de Ricardo Castro y la dirección de escena de Francisco Krebs, llegó al escenario la trágica historia de Violeta, la cortesana elegante que, en medio de sus aventuras conoce a quien se convertirá en su único amor, Alfredo hijo de familia aristocrática, que también se enamora de ella y tanto que incluso, saltándose las convenciones sociales se van a vivir juntos, ella para abandonar su decadente estilo de vida, y él para concretar su amor.
Pero Violeta está marcada por el destino, sufre de tisis, enfermedad mortal en aquella época, ambas situaciones conspirarán en contra de su felicidad, el padre de Alfredo logrará llegar hasta su refugio, a pedir un sacrificio enorme a Violeta, tendrá que abandonar a Alfredo para que su otra hija pueda casarse, la situación en que viven ambos es intolerable socialmente impidiendo que la hermana de Alfredo contraiga nupcias. El padre logra convencerla a que lo abandone, con un falso argumento.
Elenco II Violeta (Alexandra Razskazoff) y Alfredo (Leonardo Sánchez) foto Alberto Díaz
Violeta se involucrará luego con el Barón Duphol, encontrándose ambos en una fiesta en casa de Flora. amiga de Violeta, donde Alfredo producto de los celos, la agrede lanzándole al rostro el dinero que ella habría gastado en él, provocando el unánime rechazo de todos, incluido su padre, ella le dirá que algún día sabrá la razón de aquello.
Ese día llega cuando Violeta ya agónica, recibe a Alfredo y a su padre quien le ha contado el sacrificio de su amada, ahí Violeta (La Traviata o Extraviada) morirá rodeada de todos.
La música de Verdi apunta a los momentos esenciales, como soporte para las voces en arias, dúos y concertatos, por ello requiere de intérpretes que sean capaces de transmitir las emociones expuestas, debiendo existir una complicidad completa entre solistas, coro, bailarines, figurantes y orquesta, por ello la dirección de escena debe acentuar las actuaciones con suficiente realismo, tanto en lo íntimo como en las escenas colectivas.
Elenco I El Marqués (Matías Moncada) y Flora (Evelyn Ramírez) en la fiesta. foto María Pía Merani
Creemos que Francisco Krebs consiguió resultados diferentes en ambos elencos, probablemente debido a las condiciones actorales de los intérpretes, pero en general las escenas colectivas fueron bien resueltas en particular al inicio de los actos uno y tercero, con el buen auxilio de la iluminación, con el elenco I fue particularmente emotivo en el acto final debido a la interacción entre los personajes.
A pesar de todo, pensamos que bailes y coros en la fiesta en casa de Flora pudieron ser más potentes, los encontramos solo correctamente resueltos. En todo caso Krebs aún es muy joven, intuitivo e inteligente, lo que nos hace prever que seguramente seguirá en su camino de creciente perfeccionamiento.
Elenco I Violeta (Elisa Verzier) y el Barón Duphol (Javier Weibel) foto María PíaMerani
Creemos preciso señalar una vez más, el estupendo y musical gran desempeño del Coro del Teatro Municipal también en su rol como actores; en lo musical fue preparado por su subdirector Alejandro Reyes, conquistando con su belleza vocal y sus perfectas progresiones dinámicas, mostrando gran fuerza expresiva en las escenas claves, como en el final del tercer acto, imprecando a Alfredo.
La escenografía de Pablo Nuñez acentúa la ampulosa decadencia del mundo donde se desenvuelven Violeta y Flora, en el vestuario fue prolijo siempre con belleza y particularmente hermoso para Violeta, un acierto escenográfico fue la limpia, abierta y optimista escena en la terraza de la casa de campo donde la pareja se refugia y fue sobria para la habitación donde morirá Violeta.
Ricardo Castro logró acentuar situaciones al acotar inteligentemente la iluminación del escenario en escenas claves.
Elenco II Violeta (Alexandra Razskazoff) en casa de Flora. foto Alberto Díaz
La dirección musical del emergente Leonardo Sini, la encontramos irregular, con aciertos importantes así como algunos extraños aumentos de velocidad en algunas secciones, particularmente en el primer acto del elenco II (20/8) lo que produjo algunos desajustes, esta característica fue de menor intensidad con el elenco I (21/8).
Mejor logrado estuvo en ambos elencos en el manejo de las tensiones del segundo acto, tal vez fue excesivamente rápido en la escena del juego de cartas del tercero, que debiera ser de contenido dramatismo, como también creemos que coros y bailes de gitanas y toreros carecieron de relieve expresivo, en contrario consideramos que fue muy exitoso en el cuarto donde si logró la profundidad requerida.
Además pensamos que en su desarrollo, en muchos momentos fue solo fue soporte acompañante, mientras que en otros logró convertir a la orquesta en un protagonista y cómplice más, en particular al fundirse musicalmente con los solistas.
Razones por las que nos gustaría verle en otro título para poder aquilatar mejor sus virtudes.
Elenco I Violeta (Elisa Verzier) en el último acto. foto María Pía Merani
Solistas Elenco I (21/8)
La joven soprano Elisa Verzier fue la encargada de encarnar a Violeta, ella dueña de una hermosa voz con amplio registro y fáciles coloraturas y firmes agudos, destaca con su musical manejo dinámico desde sensibles y entrañables piano, expresivos mezza voce y sólidos forte, llamando poderosamente la atención la expresividad de su canto, puede que aún esté en desarrollo el peso vocal, pero ello no resta en absoluto el como asume el personaje y su evolución desde el comienzo hasta el conmovedor final que estremeció a los espectadores.
La naturalidad de su actuación convence plenamente, interactúa con espontaneidad y con fuerza y el dramatismo preciso con los demás personajes.
Su último acto será recordado por su fuerte contenido emocional.
Alfredo lo cantó un joven tenor, Jonas Hacker quien en general es buen actor, pero desde el punto de vista vocal tiene escaso volumen y un timbre más bien ingrato, en el cuarto acto se le pudo escuchar mejor y secundó bien a la soprano en el sentido dramático, pero debemos considerar que el tejido instrumental es mucho más transparente.
Elenco I Alfredo (Jonas Hacker) en la casa de campo. foto María Pía Merani
Alfredo Daza barítono fue Giorgio Germont el padre de Alfredo, su voz corre con facilidad y su canto es bastante expresivo y como es un buen actor, el público lo premió con grandes aplausos, sus mejores momentos fueron las escenas con Violeta y Alfredo en el segundo acto.
Elenco II Violeta (Alexandra Razskazoff). Alfredo (Leonardo Sánchez) y Annina (Paola Rodríguez) foto Alberto Díaz
Evelyn Ramírez jamás defrauda ya que no solo es una gran actriz, suma a ello su hermosa y expresiva voz, atributos con los que dio exitosa vida a Flora la amiga de Violeta.
Con su reconocida solvencia vocal y actoral Javier Weibel dio vida al Barón Duphol.
La enorme espontaneidad en actuación de Paola Rodríguez se ganó el favor del público que la aplaudió calurosamente en ambos elencos en su rol de Annina.
Matías Moncada (Marqués), Gonzalo Araya (Gastón) y Francisco Salgado (Doctor) fueron muy eficientes en el desempeño de sus respectivos roles.
Elenco II (20/8)
Alexandra Razskazoff fue Violeta, quien a pesar de no ser tan buena actriz logró conmover en varias escenas, no obstante encontramos que en el manejo vocal, de hermoso timbre, exageró el volumen cercano a la estridencia, mostrando ese día algunos portamentos que ensuciaban sus frases mientras que en los agudos existió una tendencia a calar su afinación, sin duda lo mejor fue su último acto donde conmovió fuertemente, obteniendo grandes ovaciones.
Elenco II Alfredo (Leonardo Sánchez) y Violeta (Alexandra Razskazoff) acto IV foto Alberto Díaz
Alfredo fue Leonardo Sánchez quien es dueño de un hermoso timbre con una voz que corre con facilidad a pesar de no contar con un gran volumen, y aunque sin ser un gran actor convence con facilidad debido a su notable expresividad vocal, por ello el público le tributó calurosos aplausos.
Stephen Gaertner fue un convincente Giorgio Germont el padre de Alfredo, a su hermosa voz, agrega una sensible actuación que muestra los estados emocionales de su personaje, su segundo acto tuvo notables características siendo al final muy aplaudido.
Elenco I Violeta (Elisa Verzier) y el padre de Alfredo (Alberto Daza) acto II foto María Pía Merani
Flora de Pamela Zavala tuvo un muy correcto desempeño y se sobrepuso muy bien a su débil volumen vocal.
Creemos que a Rodrigo Quinteros le faltó perfilar mejor a su breve pero crucial personaje del Barón Duphol, mientras que con la solvencia y prestancia acostumbrada Sergio Gallardo enfrentó al Marqués, al tiempo que Nicolás Noguchi tuvo solvencia como Gastón.
Además encontramos muy interesante la prestancia vocal y humana de Pedro Alarcón para su rol del Doctor Grenvil.
Los jóvenes Cristóbal Alvarez y Fabián García, dieron sus primeros exitosos pasos en escena en sus breves roles auxiliares en ambos elencos.
A pesar de algunas consideraciones, que no desmerecen en nada el todo de la producción, el público que abarrotaba el teatro, no escatimó en sus largas ovaciones para ambos elencos de esta Traviata de Verdi, segundo título de la Temporada Lírica 2025 del Teatro Municipal de Santiago.
Elenco I Violeta (Elisa Verzier) moribunda es consolada por Alfredo (Jonas Hacker) foto María Pia Merani
Gilberto Ponce (CCA)