UN VIAJE A LO MÁS PROFUNDO DEL BARROCO ITALIANO EN LA UC.
Como uno de sus conciertos de Semana Santa, el Instituto de Música UC /IMUC) ofreció el estreno de una joya bastante desconocida de Giovanni Battista Pergolesi, uno de los compositores más importantes del barroco italiano, que destacó en su breve vida, mayormente en la ópera y la música sacra.
Su forma de tratar la voz influenció a muchos compositores, en particular por sus exigencias expresivas y en el manejo de complejas coloraturas, muy propias del estilo imperante en aquella época en Italia.
Pergolesi destacó siempre por su genialidad como orquestador y en la creación de timbres, al combinar diferentes instrumentos a los que agregó la voz, de allí las grandes dificultades que plantea en sus obras, lo que señala que contaba en ese tiempo con sólidos cantantes, razón por la que hoy en día es el favorito de muchos de ellos, ya que les permite un gran despliegue técnico y vocal.
El director Fernando Cordella durante la interpretación de la obra de Pergolesi. foto imuc
La obra escogida fue “Septem berba a Christo in cruce moriente prolata” (Siete palabras de Cristo muriendo en la Cruz, extendida) escrita en el último período del compositor, aclaremos que no existen evidencias de la fecha exacta de su composición, mientras que su estreno contemporáneo ocurrió recién en el 2012.
La obra, de sorprendente atractivo y belleza consiste en la sucesión de siete cantatas, que se inician con cada una de las frases que Cristo pronunció en la Cruz, antes de morir, de allí lo de “extendida”, se trata de una obra de peso que dura más de ochenta minutos y está escrita para cuatro solistas y un conjunto instrumental de seis violines, dos violas, dos violonchelos, contrabajo, apa, dos cornos, trompeta, órgano y clavecín.
Los solistas fueron en esta oportunidad la soprano Claudia Pereira, la mezzosoprano Evelyn Ramírez, el tenor Gustavo Morales y el bajo Cristián Lorca; la Orquesta de Cámara UC estuvo formada por profesores, alumnos y algunos ex alumnos, con un sólido Gonzalo Beltrán en el rol de concertino, contando con la dirección desde el Clavecín del experto en música barroca, el brasileño Fernando Cordella quien además preside la Sociedad Bach (Brasil).
La Orquesta de Cámara UC, el director Fernando Cordella y el bajo Cristián Lorca. foto imuc
Sin duda hay que agradecer la seriedad (algo recurrente en el IMUC) en el abordaje del proyecto, al convocar a un experto para dirigirlo, seleccionar cuidadosamente a sus intérpretes y realizar la profesional preparación, de la que se dio amplia evidencia durante la presentación.
Concurrimos al último de los tres conciertos que se ofrecieron, en el Centro de Extensión Cardenal Fresno, la Catedral de Santiago y en el Templo Mayor del Campus Oriente, recintos que contaron con una gran convocatoria de público.
La versión de gran intensidad expresiva mantuvo en constante atención a los presentes, quienes solo al finalizar se percataron de su duración, buen índice sobre la belleza de la obra y de la estupenda interpretación.
Fernando Cordella fue el artífice del éxito, mostrando oficio y experiencia en el estilo al tiempo que concertó a cada uno de los intérpretes con gesto claro, alternando el vigor con la dulzura, manejando la expresión y los niveles dinámicos, todo desde el clavecín, dando la impresión que se hubiera trabajado desde hace mucho con estos intérpretes, consiguiendo por ello una respuesta del más alto nivel, en una comunión de objetivos que se traslucía en ellos.
La soprano Claudia Pereira en una de sus arias. foto imuc
Precisión, musicalidad y hermoso sonido en las cuerdas, los cornos a solo y a dúo manejando dinámicas contrastantes con bello sonido; precisión y musicalidad en la trompeta y en el arpa en su breve intervención, mención aparte merece Verónica Sierralta por su impecable trabajo como organista, de importancia capital en la obra.
La soprano Claudia Pereira tuvo la oportunidad de mostrar todas sus capacidades vocales y manejo dinámico como intérprete, exhibiendo agudos tan bellos como impecables, y con precisas coloraturas.
De exigente tesitura son las partes de la mezzosoprano que cantó con solidez estilística y hermosa voz Evelyn Ramírez en una muestra más de su versatilidad.
El tenor Gustavo Morales. foto imuc
El tenor Gustavo Morales exhibió una estupenda línea de canto, atacando con seguridad los numerosos agudos, siempre con musicalidad e impecable afinación, en las partes finales evidenció algo de cansancio, seguramente debido a las tres funciones seguidas que le correspondió afrontar.
Pensamos que esta tal vez sea la mejor presentación que le hemos visto al bajo Cristián Lorca, en estilo abordó sus numerosas intervenciones y sus exigentes tesituras.
La mezzosoprano Evelyn Ramírez. foto imuc
Una brillante jornada a cargo de los conjuntos del Instituto de Música UC. que debe haber llenado de satisfacción a sus autoridades, tanto por el hecho de estrenar una desconocida y verdadera joya barroca, así como por los sobresalientes resultados logrados por todos sus intérpretes, bajo la soberbia dirección de Fernando Cordella.
Gilberto Ponce (CCA).







