TRÍO SITKOVETSKY O CUANDO SE ROZA LA PERFECCIÓN.
Una jornada estelar, se vivió en la segunda fecha del Ciclo Internacional de Conciertos 2026 de la Fundación Beethoven con la presentación en el escenario del Teatro Municipal de Las Condes, del Trío Sitkovetsky, conjunto que simplemente deslumbró a los privilegiados que tuvimos ocasión de escucharlos.
El Trío Sitkovetsky en otra presentación foto triositkovetsky
El joven conjunto que fue distinguido como Trío residente de los Festivales Beethoven de Bonn, esta conformado por la pianista Wu Qian, el violinista Alexander Sitkovetsky y el violonchelista Isang Enders, mencionemos que han sido merecedores de múltiples premios internacionales, los que dan cuenta de la calidad que como conjunto se les reconoce.
Ellos deberían haber debutado en nuestro país el año 2019 pero el día del concierto ocurrió el estallido y el concierto debió ser cancelado, y ahora tal como lo señaló el violinista, estaban pagando la deuda.
Y vaya que sí la pagaron, su presentación fue sin duda alguna, de lo mejor que se ha escuchado en los últimos años, en cuanto a conjuntos extranjeros se trata.
Descanso durante un ensayo. foto fundacionbeethoven
Creemos que ellos representan la esencia de lo que debe ser un conjunto de cámara, esto es, que cada uno es parte indisoluble del todo, y en ese objetivo cada intérprete aboga por el éxito grupal, en ningún momento se percibe que alguien pretenda un protagonismo ajeno a los propósitos de la obra, y el virtuosismo, que le sobra a cada uno, está al servicio de la partitura, este detalle sin duda es factor del éxito que consiguen.
A una afinación perfecta, se añade un acabado estudio estilístico, que lo traducen en fraseos y articulaciones de total coherencia, a un estricto balance instrumental tanto como a un manejo de progresiones dinámicas cuidadosamente medidas. El sonido es siempre hermoso, cálido, brillante u opaco según se requiera, sus forte tienen sustancia y peso, y sus pianissimo son de una levedad impresionante, todo en medio de unas progresiones expresivas que emocionan o electrizan.
El Trío Sitkovetsky finalizando una obra. foto triositkovetsky
Solo tres contrastantes compositores incluyeron en el programa, nos referimos a Haydn, Smetana y Ravel.
La presentación se inició con el hermoso Trío Nº 36 en Mi bemol mayor del prolífico Franz Joseph Haydn, obra en la que al igual que en otras de la misma combinación, el piano tiene una fundamental relevancia, permitiendo apreciar toda la musicalidad y virtuosismo de Wu Qian, mientras que chelo y violín son el complemento que cierra el círculo, la versión fue impecable en estilo.
Un vuelco en carácter alejado de la luminosidad de Haydn, es el Trío en Sol menor de Bedrich Smetana la segunda obra de su presentación, en el los visitantes aumentaron el peso sonoro, en sutiles juegos imitativos o de interactivos diálogos que realzaron lo melódico del compositor checo.
La obra posee un aura dramática -producto de tragedias familiares-, que va desde la desolación a la ira, es técnicamente muy compleja y desafiante para los intérpretes debido a sus enormes exigencias, esta fue objeto de una versión emocional y de contundente virtuosismo, cuyo último movimiento Presto, simplemente dejó en vilo a los espectadores, los que al finalizar la ovacionaron larga y merecidamente.
El Trío Sitkovetsky. foto triositkovetsky
El excepcional programa finalizó con una contundente versión del Trío en La menor de Maurice Ravel, obra de sorprendente madurez, a pesar del apuro conque la concretó; como se sabe su autor inició la composición en 1914, al iniciarse la Primera Guerra Mundial, entonces Ravel decidió alistarse en el ejército por lo que la obra la finalizó solo en cinco meses, no obstante esta refleja todas las virtudes del compositor, atisbos de modernidad, algo del impresionismo y las características propias de sus obras, en ritmo, texturas instrumentales entre otras, la versión que mostró una vez más la extraordinaria calidad de los visitantes, fue aclamada por un público rendido ante la soberbia versión.
Como bien dijo alguien, “no parecía concierto en vivo, era una verdadera grabación”, del que será tal vez, el mejor o uno de los mejores conciertos del año.
Gilberto Ponce (CCA)






