EL CANTAR DE LAS CONDES CELEBRA 30 AÑOS DE VIDA.
El canto colectivo ha sido desde los primeros tiempos del hombre, una de las actividades que mayor interés concitó ya desde las primeras sociedades, al comienzo como un simple acompañante del trabajo como factor ordenador de este y luego surgiendo como una actividad lúdica.
El Cantar de Las Condes y su Directora Victoria Barceló en Argentina foto Elena Sepúlveda
También se utilizó para organizar las labores colectivas, pasando posteriormente a ser factor fundamental en los ritos religiosas e incluso hasta como estimulante en las acciones bélicas, pero esto rige en líneas generales para el canto “coral” colectivo, pues se estima que el canto individual se desarrolló siempre paralelamente.
La selección de los integrantes, ocurre cuando se asimila el canto colectivo a un hecho artístico, sin que exista una fecha estimada para esta circunstancia, esto sin duda debido a los diferentes grados de evolución estética de esas sociedades, que necesariamente debe considerar los diversos estadios evolutivos de las comunidades.
Donde no existe duda alguna, es el hecho que en todas las civilizaciones antiguas, se encuentran evidencias de la presencia del canto coral, tanto en el ámbito de las ceremonias religiosas como en las civicas, lo que hace pensar ya en una posible selección de sus integrantes.
En la Edad Media para las congregaciones religiosas, el canto coral se constituyó en gran soporte a la elevación del espíritu, tanto como para a la adoración de la divinidad, el ascético Canto Gregoriano es un un buen ejemplo de esto en occidente, mientras que el canto litúrgico ortodoxo hacía lo propio en oriente con una liturgia llena de esplendor y brillo, en oposición a la austeridad occidental.
Victoria Barceló directora de El Cantar de Las Condes foto Elena Sepúlveda
En el transcurso de los siglos se continuó desarrollando la actividad, y se crearon entonces las primeras sociedades corales, escolanías y otras denominaciones para los ya llamados “Coros”, que en gran medida eran de aficionados, en contraste con los profesionales agrupados generalmente an las llamadas “capillas” que dependían de órdenes religiosas, como también de gobiernos o reinos.
En muchas universidades se consideró al Coro, como una actividad académica, además de ser la cara visible de estas instituciones, hacia la comunidad, proyectándose así más allá de sus claustros.
Nuestro país no ha estado ajeno a este desarrollo, y en algún momento las Federaciones Corales jugaron un rol importantísimo en la cultura nacional, llegando a ser una necesidad contar con un Coro no solo en colegios, también en fábricas, sindicatos, hospitales, ministerios, incluso la Contraloría o Codelco tuvieron estupendos grupos corales.
Esta virtuosa actividad se extendió también a Escuelas Universitarias y a numerosos Municipios, entre los cuales se distingue la Municipalidad de Las Condes, que el año 1996 decide crear “El Cantar de Las Condes”, agrupación femenina destinada a la Tercera Edad, quedando como directora fundadora Victoria Barceló, destacada cantante y profesora de Filosofía, quién había desarrollado antes una destacada carrera musical, entre ellas ser Instructora Vocal y Solista del Coro de Cámara de la Universidad de Chile, conjunto con el que realizó diversas giras internacionales.
foto Elena Sepúlveda
La seriedad y calidad de su trabajo dio frutos a los pocos años, pues el repertorio se amplió abarcando los más diversos estilos y compositores de todos los tiempos, tanto en el canto “a capella” como acompañado por instrumentos.
El conjunto se distingue por una estupenda afinación, cuidadoso manejo vocal incluso en tesitura exigente, fraseos musicales y enfoque del estilo de las obras, pero lo que más cautiva al escucharlas, es su contagioso entusiasmo, con el que se han presentado en varias ciudades de nuestro país, así como en en Festivales Internacionales.
Dentro de los Conciertos de celebración de estas tres décadas están los ofrecidos en el Instituto Cultural de Las Condes, la Catedral de Santiago y otro en el Teatro Municipal de Las Condes.
Concierto de celebración en la Catedral de Santiago foto Elena Sepúlveda
Sin duda todo un lujo musical y un orgullo para la Municipalidad de Las Condes.
Gilberto Ponce (CCA)






