DEBUTA NUEVO DIRECTOR EN EL CORO DE CÁMARA UC.

GERARD RAMOS DEBUTA CON BACH CON EL CORO DE CÁMARA UC.

En medio del desarrollo del ambicioso proyecto, que dará a conocer en Santiago la integral de las Cantatas de Johann Sebastian Bach, el Coro de Cámara de UC, dio inicio a un nuevo ciclo, en la dirección del conjunto, con la llegada del director catalán Gerard Ramos.

Este joven músico de poco más de treinta años, cuenta con una sólida formación, que se inicia en su tierra natal, para continuar luego perfeccionándose en Alemania, a nuestro país llegó primero a trabajar al Teatro del Lago en Frutillar, para luego asumir como docente, en dirección coral y tomar la dirección del Coro de Cámara UC, conjunto que ya cuenta con más de cuarenta años de vida.

El director Gerard Ramos, saludando al final del concierto. foto Carlos Arriegada

Siempre será enriquecedora, la llegada de una nueva mirada, en la dirección de un coro, en particular, si este puede aportar su experiencia en otros lugares, pero además por la opción de incorporar nuevas formas de trabajo, que ayuden al desarrollo del conjunto.

Es así que, había grandes expectativas ante el debut de la nueva batuta, que además del coro, dirigiría a una orquesta de cámara, en la interpretación de tres Cantatas de Johann Sebastian Bach, las número 27 «Quién sabe cuán cerca esrá mi fin», la 109 «¡Creo, Dios amado ayuda a mi incredulidad» y la 62 «Ven, Salvador de los gentiles», razón que llevó a un numeroso público a llenar la iglesia de La Anunciación, de la Plaza Pedro de Valdivia en Providencia.

Pero a veces las mejores intenciones se topan con imprevistos, que hacen que estas no se puedan cumplir a cabalidad, y precisamente fue una, y tal vez la más importante, la que jugó en contra de la indudable preparación que tuvieron coro y orquesta, nos referimos a la acústica, que en las iglesias en general, es muy reverberante, algo que obliga a voces y conjuntos a ensayar previamente en el lugar, para corregir las imperfecciones resultantes de esa reverberación.

Todos los participantes en el Concierto, en primer plano Florencia Novoa soprano, Javiera Lara maezzosoprano, el director Gerard Ramos, Gonzalo Quinchahual tenor e Ismael Correa barítono. foto Carlos Arriagada

En esta ocasión, solo se pudo realizar una breve prueba acústica, ocasionándose, que al menos en las dos primeras cantatas, existieran problemas de balance, poco perfil en las articulaciones, y en ciertos momentos confusiones de pulso, a pesar del gesto bastante claro del Gerard Ramos.

Además, creemos que la orquesta de cámara, ocupó tal vez un espacio demasiado grande, o su distribución afectó por ello a los instrumentistas que tenían dificultades para escucharse entre si, razón que creemos les llevó a realizar pocos contrastes, y tocar en una dinámica generalmente forte, lo que incidió en que, al menos en las primeras cantatas, los solistas debieron luchar para sobreponerse a los instrumentos.

En pleno desarrollo del concierto, el Coro de Cámara UC y la Orquesta de Cámara, dirigidos poe Gerard Ramos. foto Carlos Arriagada

El coro, enfrentó mejor la dificultad, pero gran parte de fraseos, se percibieron con dificultad, aunque en todo momento y al igual que la orquesta, evidenciaron hermosas y timbradas voces y seguridad en las numerosas escalas, asimismo, debemos dejar constancia de la belleza sonora da cada familia instrumental, en aquellas partes de mayor importancia melódica.

Lo importante, es que, tanto director, como cada uno de los instrumentistas y las voces, fueron paulatinamente sobreponiéndose a la dificultad acústica, alcanzando por fin, lograr interpretar de acuerdo a su evidente musicalidad.

Como decíamos, en la tercera cantata, el equilibrio se consiguió, logrando así hacer justicia con la obra, algo que sin duda se habría logrado en las tres, de haber podido contar con un ensayo del programa completo in situ.

Pensamos que los solistas, lograron verdaderas proezas, en algunas de las arias, que son de dificultad mayúscula, tanto en tesitura, como en articulaciones, pensamos en las arias de tenor en las que, en medio de las dificultades, logró salir airoso Gonzalo Quinchahual, quien sigue dando muestras de su talento musical.

Florencia Novoa, que fue la soprano solista, tiene un hermoso timbre y es musical, y creemos que con lo exhibido en esta ocasión, tendrá una promisoria carrera. Javiera Lara la mezzosoprano, posee un cálido timbre, que acompaña con una natural musicalidad, el barítono Ismael Correa, de hermoso timbre afrontó con hidalguía los enormes desafíos, que incluyen demasiadas notas graves, que creemos resolverá a futuro.

El director Gerard Ramos, foto Carlos Arriagada

Cómo nos habría gustado escuchar a este cuarteto en favorables condiciones acústicas, apreciar los diálogos entre sus voces y algunos instrumentos solistas que les acompañaron.

De ninguna manera, fue posible evaluar completamente el desempeño de Gerard Ramos, por las razones expuestas, aunque siempre se vio empoderado en las obras, que conoce en profundidad, pero impedido a nuestro juicio, de mostrar todo su talento, a la vez que desarrollar todas las ideas que tenía para la interpretación de las obras, y que seguramente ensayó; es por ello esperaremos una próxima presentación al frente del Coro de Cámara UC, para realizar un análisis más detallado.

De todas formas, los amantes de la obra de Bach, agradecen la oportunidad de escucharlas, y pasan por alto las dificultades de orden acústico, que se pueden originar.

Gilberto Ponce (CCA)

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