TRIUNFO FILARMÓNICO.

EXCELENCIA FILARMÓNICA EN FIN DE TEMPORADA.

La Orquesta Filarmónica de Santiago finalizó su Temporada 2019 con un excelente concierto dirigido por Juan Pablo Izquierdo, en el se presentaron obras de Franck, Falabella y Ravel, ocasión que le permitió al conjunto mostrar una vez más toda su capacidad interpretativa tanto como su reconocido sonido.

Una gran ovación, recibió a su entrada el director, que sin duda es una muestra del cariño y admiración que provoca en el público la presencia del maestro Izquierdo, quien por supuesto no defraudó, consiguiendo un señalado éxito.

El maestro Juan Pablo Izquierdo. foto latercera

No es frecuente que se programe una gran sinfonía como inicio de un concierto, pero así ocurrió en esta oportunidad con la compleja y hermosa Sinfonía en Re menor de César Franck, obra llena de contrastes, atravesada con alusiones a los Leitmotiv, presentados como recurso unitario.

El maestro Izquierdo realizó una versión férreamente unitaria, manejando con inteligencia un material que a veces es abigarrado en armonía y en temas, destacando siempre lo esencial, haciendo surgir cada voz o voces en medio de un discurso que sin el tratamiento que Izquierdo le dio, podría transformarse en rutinario, en este caso triunfó siempre la expresión, tanto en lo grandioso como en lo íntimo.

El compositor César Franck foto wikipedia

Es así que desde la oscura introducción en pianissimo se llega a un poderosa progresión dinámica para presentar uno de los temas fundamentales, el desarrollo se enfrentó con múltiples contrastes en un bello juego dinámico, siempre manteniendo el más hermoso sonido, donde destacaron los bronces por su derroche de calidad.

El hermoso segundo movimiento, que tiene como eje un pizzicatti de las cuerdas acompañadas de arpas, que sirve de base para el canto del corno inglés, que nos vuelve al tema central que asumen posteriormente otras maderas, quienes desarrollan un diálogo hermosísimo con el corno francés, todo de gran precisión, bello sonido y expresividad; las sección central rápida mostró un lujo de contrastes.

Enérgico a la vez que expresivo, se inició el movimiento final, destacando la musicalidad de los chelos, en su desarrollo se acentuaron aún más los conceptos y valores expuestos anteriormente, con su arrollador final que hizo estallar al público en una enorme e interminable ovación, que sancionó que esta versión, es sin duda una de las mejores que hemos escuchado en vivo.

El compositor Roberto Falabella. foto uchile

La segunda parte se inició con Dos Divertimentos para Cuerdas del chileno Roberto Falabella, obras que asumimos, fueron estreno en esta oportunidad, pues al igual que muchas de sus obras, son lamentablemente casi desconocidas en nuestro país, a pesar de los innegables valores que se exhiben en ellas.

La versión de Izquierdo y las cuerdas de la Filarmónica fue de excelencia, cuidadosa en extremo para destacar todos sus valores, así como realzando las características propias del compositor, tales como su eclecticismo estilístico, en el que combina la atonalidad con tonalidad, respeto por la forma, sin que falte su extremo interés por reflejar de forma inteligente sonidos que aluden a lo latinoamericano.

La obra explota muy bien los recursos de las cuerdas, tanto como maneja con maestría timbres y colores, este fue otro de los éxitos del programa.

Juan Pablo Izquierdo agradeciendo los aplausos. foto municipal

Finalizaron con el Poema Coreográfico “La Valse” de Maurice Ravel, que es una obra impresionista por antonomasia, en ella texturas, colores y timbres tanto se funden como se disuelven en su desarrollo, en el que a través de pequeños clímax avanza hacia el final en una verdadera explosión sonora que simboliza el triunfo del Vals, Izquierdo manejó estupendamente la progresión dinámica, encontrando en la Filarmónica de Santiago una respuesta del mejor nivel en cuanto a belleza sonora y expresividad.

El público saludó la interpretación con una jubilosa ovación, algo que según supimos, se repitió en el concierto del día siguiente, donde además el maestro Juan Pablo Izquierdo se dirigió al público y a la orquesta, agradeciendo al Municipal de Santiago y a cada uno de los profesionales que trabajan en el, el hecho de haber mantenido sus programas en medio de la dramática contingencia que estamos viviendo, cambiando horarios y dando facilidades para que el público pudiera en la medida de lo posible, asistir a los espectáculos. fue un justo reconocimiento para cada uno de los que trabajan en en una de las principales instituciones culturales de nuestra país.

Gilberto Ponce (CCA)

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