AMERICAN STRING QUARTET.

LA PERFECCIÓN DEL AMERICAN STRING QUARTET.

Para algunos el formato de cámara representa una síntesis de todo aquello que la música quiere manifestar, argumento que se apoya en la intimidad que subyace en esta, tanto es así que algunos compositores incluso manifestaron que sus obras de cámara no debían interpretarse en conciertos públicos, solo ante pequeños círculos que apenas ampliaban al de los intérpretes.

Es así que el cuarteto de cuerdas se erige tal vez como la cumbre más perfecta del formato, pues en el, los compositores habrían llegado a manifestar sus más profundos y personales sentimientos.

Se da por entendido que Franz Joseph Haydn fue quien le dio la forma (estructura) que luego acogieron y desarrollaron compositores posteriores, quienes lo hicieron de acuerdo a la época y estilo que les correspondió vivir.

American String Quartet (Peter Winograd violín I, Daniel Avshalomov viola, Laurie Carney violín II y Wolfram Koessel chelo) foto ASQ

Entre los muchos conjuntos de cámara existentes, donde algunos de ellos han marcado época, se encuentra el American String Quartet, agrupación que desde su formación se le ha proclamado como uno de los mejores, debido a su refinada técnica y enfoque de los estilos.

En su visita anterior les escuchamos interpretando sextetos de cuerdas, en esta se volcaron a la intimidad del cuarteto, donde una vez más maravillaron por su exquisita musicalidad, afinación perfecta y la expresividad precisa en los estilos de cada obra que presentaron.

Franz Joseph Haydn. foto classicfm

Por supuesto que fue una obra de Haydn la que abrió el programa, se trató de su Cuarteto en Sol mayor, Op. 76, Nº 1, el que iniciaron con gracia cantabile en sus diálogos contrastantes; el segundo movimiento, Adagio sostenuto, mostró un íntimo diálogo entre el violín 1 y el chelo en su primera sección, mientras que en la central lo marcaron con una progresión expresiva de gran belleza. El Menuetto Presto que sigue fue de enorme perfección en sus articulaciones a pesar de su velocidad, mientras que un exquisito canto de los violines se opuso al pizzicato de la viola y el chelo en el trío del movimiento. El Finale fue de extraordinario virtuosismo particularmente en el violín 1 y el chelo.

Félix Mendelssohn. foto bio

Continuaron con el Cuarteto en Mi bemol mayor, Op. 12 de Félix Mendelssohn, enfrentado con mayor peso sonoro en su abigarrada estructura, en el evidenciaron una expresividad propia del romanticismo, la Canzzonetta que sigue, que recuerda fuertemente sus Canciones sin Palabras, la abordaron con la gracia de una canción popular, y la sección central mostró un exquisito pianissimo.

El Andante que tiene una forma más libre fue un lujo no solo en lo expresivo, también en contrastes y progresiones; el Molto allegro e vivace que finaliza, que nos remite a los típicos scherzo del autor fue una muestra superior del virtuosismo que este conjunto puede ofrecer, los presentes ovacionaron la versión.

Ludwig van Beethoven. foto youtube

Finalizaron con el Cuarteto en Do mayor, Op. 59, Nº 3 de Ludwig van Beethoven, que pertenece a la serie de los Razumovsky, en su versión mostraron toda su capacidad expresiva y musical ya desde la oscura introducción que conduce a un enérgico cantabile; el Andante con moto, tal vez una de sus partes más conocidas, que contrasta una elegante melodía de los violines con el pizzicato del resto en una perfecta fusión, encantó tanto como conmovió.

El tercero que pareciera un homenaje a Haydn, destacó por las intencionalidades y carácter danzable, el Allegro Molto final fue de extremo virtuosismo desde la fuga del inicio, pero sin restar en nada la expresividad en medio de dinámicas logradas progresiones dinámicas, la arrolladora versión fue saludada con una impresionante ovación, que finalizó cuando ofrecieron como encore una Cavatina del mismo Beethoven en una íntima versión.

American String Quartet. foto operaperu

Una visita que será recordada como una de las grandes visitas del año, en esta Temporada Internacional Fernando Rosas de la Fundación Beethoven.

Gilberto Ponce. (CCA)

Esta entrada fue publicada en Criticas. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *