ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS.

LA GENIAL ALICIA DE SARA NIETO EN EL NESCAFÉ.

Incansable es Sara Nieto, la recordada ex Primera Bailarina Estrella del Ballet de Santiago, quien al año 2012 fundó el Ballet Teatro NESCAFÉ de la Artes a partir del semillero de los alumnos de su academia, que para sus producciones cuenta siempre con figuras consagradas como invitados.

Alicia (Isabel Barras) y Harry (Lucas Siqueira) foto Javier Valenzuela

En sus seis años de labor han demostrado no solo calidad, también buen gusto aspectos que le han valido una fidelidad enorme en un público que agota las localidades, en un teatro que sin reunir las condiciones óptimas, ha sido convertido en el escenario de logrados montajes, en los que ha contado siempre con la colaboración de Germán Droghetti como escenógrafo y vestuarista, profesional que se supera en cada puesta en escena.

El Sombrerero (Jean Paul Bauer) foto Javier Valenzuela

Es así que en esta oportunidad creó un mundo fascinante y lúdico, tanto como de sobrecogedora belleza, al utilizar de la forma más inteligente los adelantos tecnológicos, su trabajo maravilla y asombra por su perfección, y en algunas escenas logra exclamaciones de parte de un público cautivado por la incansable creatividad de su propuesta, este apoyo escenográfico está complementado por la asombrosa variedad y belleza del vestuario, que viste a la gran cantidad de personajes, cómo no mencionar al Conejo o al Sombrerero, a los animales y las cartas, pasando por el singular vestuario de la Reina de Corazones; un verdadero acierto fueron las escenas donde Alicia se empequeñece o agranda o aquellas del mar de lágrimas, junto a la sonrisa y ojos del gato.

La Reina de Corazones (Ederson Teaiva) foto Javier Valenzuela

Con música de diversas obras de Tchaikovsky, donde solo dos de ellas son bastante conocidas, Sara Nieto realizó una interesante adaptación de Alicia en el país de las Maravillas de Lewis Carroll, para ello debió buscar fragmentos musicales que coincidieran armónicamente, para que la progresión dramática fuera eficiente.

La Compañía se mostró disciplinada y de notoria capacidad técnica, dando cuenta de lo ganado en sus años en ella, mientras que los más nuevos suplieron con fervor y entusiasmo su menor experiencia.

El Conejo (Alejandra Ubilla) y otros animales. foto Javier Valenzuela

Isabel Barras que en esta función bailó como Alicia, asumió estupendamente su rol de adolescente tanto como enamorada o maravillada ante los mundos que debe recorrer en este país de la maravillas, sus condiciones como actriz le permitieron crear un personaje creíble.

Su amigo Harry fue bailado por una de las figuras más sólidas de la Compañía Lucas Siqueira, con toda la prestancia escénica que se le reconoce.

La madre de Alicia y también como Reina de Corazones lo bailó con gracia y comicidad Ederson Teaiva, que incluso debe bailar por largos momentos en punta de pie.

Alejandra Ubilla fue un vertiginoso y genial Conejo, mostrando un domino técnico de gran nivel.

Otro de los personajes que cautivó a los espectadores fue el bailado por Jean Paul Bauer, que encarnó al Sombrerero con una notable y perfecta energía acrobática.

Alicia y el Gato. foto Javier Valenzuela

En el desarrollo del ballet, la Compañía asume una gran cantidad de roles, logrando desdoblarse sin ningún problema a cada uno de ellos.

Los largos y entusiastas aplausos fueron la respuesta del público a un espectáculo de deslumbrante belleza, el que resulta incluso a ratos verdaderamente hipnótico, y que al mismo tiempo posee muchos momentos de humor, en un continuo que no pierde nunca el interés.

Gilberto Ponce. (CCA)

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