ROTUNDO ÉXITO DE AÍDA EN EL MUNICIPAL.

TRIUNFAL RETORNO DE AÍDA DE GIUSEPPE VERDI EN EL MUNICIPAL.

Hugo de Ana, tal vez uno de los más destacados hombres en el mundo de la ópera, confirmó algo indesmentible, aquello que dice que no son necesarios artificios intelectualoides, para conseguir un rotundo éxito como ocurrió con esta Aída que cierra la Temporada 2017, de Ana no la saca de su contexto para “actualizarla”, la moderniza valiéndose de la multimedia conservando su esencia, demostrando con largueza que la genuina creatividad puede siempre respetar el espíritu de los compositores, sin llevarla a manera de ejemplo desde Egipto al Bronx entre bandas de drogadictos.

Radamés (Alfred Kim) al centro presenta al Rey los prisioneros estíopes, en la Escena triunfal, a su derecha Ramfis (In-Sung Sim), a su izquierda Amneris (Marina Prudenskaya) un poco más abajo Amonasro (Vitaly Vilyy) e incada Aída (Cellia Costea) foto Carlos Candia

Los abucheos escuchados hace un tiempo en el Municipal, vienen ocurriendo y con gran frecuencia en muchos escenarios del mundo, y no porque los “tradicionalistas” se resistan a aceptar lo nuevo, creemos que solo están rechazando descontextualizaciones absurdas en las que muchas veces, parecieran estar en una constante búsqueda del feísmo.

Otro momento de la Escena Triunfal al fondo El Rey (Pavel Chervinsky) el Coro y parte de los Bailarines. foto twitter

En el caso de esta Aída nos parece importante resaltar lo provechoso que resulta unir los cuatro actos en dos, ya que mediante la multimedia no es necesario esperar por los cambios escenográficos, transformando su puesta en escena algo de ribetes cinematográficos, asimismo estamos convencidos que de Ana, piensa sus puestas en escena, según el concepto de la obra de arte total, que hace un todo indivisible entre música, danza, actuación, escenografía, vestuario e iluminación, donde nada queda al azar, al parecer para él nada ni nadie pierde significado, los movimientos de figurantes y bailarines son tan precisos como los de los cantantes principales.

Amneris (Marina Prudenskaya) y Aída (Cellia Costea) cuando Amneris logra saber del amor de Aída con Radamés. foto Carlos Candia

En esta producción la iluminación juega un rol tan potente como novedoso en la creación de ambientes, siendo muchas veces mágico en las escenas íntimas, como desbordante en las grandes escenas de masas con la omnipresente presencia del Sol, o acentuando la solemnidad de los templos.

Amneris (Marina Prudenskaya) en las afueras del Templo de Isis. foto Carlos Candia

Asimismo el poder de esta puesta logra que la omisión de la danza de esclavitos negros en la habitación de Amneris no tenga importancia, de igual forma la belleza y perfección de la coreografía se impone ampliamente al reemplazar la ceremoniosa Marcha Triunfal por el grupo de espléndidos bailarines.

La escenografía de gran funcionalidad en plano inclinado se cierra por los lados con muros de espejos inclinados, cerrando el fondo una gran pantalla reflectante y a la vez transparente que permite la creación de diversos ambientes, utiliza además dos trampas en los costados atrás y una gran rampa con espejo en su interior que se eleva en varios momentos, como en la escena del Templo de Vulcano que refleja imágenes casi dalinianas, y al final convirtiéndose en la tumba de Radamés y Aída, que además contiene los objetos usuales para el viaje al más allá.

Radamés (Alfred Kim) a presado por los guardias es llevado ante Amneris (Marina Prudenskaya). foto Carlos Candia

El vestuario tiene logros importantes en las masas y adecuado para identificar a los personajes principales, mientras que la régie es exhaustiva en detalles que dan coherencia y realismo a la trama.

Consideramos del más alto nivel el desempeño de los numerosos figurantes, incluido un grupo de haitianos que actúan como los prisioneros etíopes, que se complementan con el grupo de casi veinte estupendos bailarines en las coreografías de Leda Lojodice.

Amonasro (Vitaly Bilyy) y Aída (Cellia Costea) atras los prisioneros etíopes. foto Carlos Candia

La Orquesta Filarmónica de Santiago de espléndido sonido, fue dirigida por Francisco Rettig, que tuvo un desempeño muy correcto, con algunos desajustes entre el foso y el escenario que sin duda se corregirán en las funciones siguientes, asimismo consideramos que en ocasiones su pulso fue en exceso contenido restándole emocionalidad, como lo fue en la gran escena de Amneris en el último acto; asimismo los pianissimo fueron tales, que significó que algunos cantantes escucharan defectuosamente la orquesta, afectando momentáneamente su afinación, en otros momentos como la escena triunfal fue muy efectiva.

El Coro del Municipal (Jorge Klastornick) sorprendiendo como siempre tanto en escena como en los coros internos, nos preguntamos el porqué no sale a saludar al final, para recibir el reconocimiento del público.

Otro momento de la Escena Triunfal co

El elenco de cantantes es en general bastante parejo, solo con pequeñas diferencias vocales o de actuación. Fue encabezado por Cellia Costea, soprano de gran volumen y hermoso timbre, su Aída mostró un notable manejo dinámico, sus forte son sólidos y musicales, tanto como sus bellos pianissimo, sus solos fueron poderosamente expresivos, como en la segunda escena del primer acto, o su inspirado “Oh patria mía”, asimismo su dúos con Amneris, y aquel con su padre y posteriormente con Radamés cuando planean fugarse.

Aída (Cellia Costea) foto Carlos Candia

Alfred Kim el tenor coreano fue Radamés, asumiéndolo con su hermosa y poderosa voz, su Celeste Aída, lo sorprendió un tanto frío, pero posteriormente se hizo dueño total del personaje, los dúos con Aída en el intento de fuga y en la tumba en el final sobresalieron tanto como aquellos con Amneris.

Marina Prudenskaya que asumió como Amneris, mostró una voz de pequeño caudal, aunque de hermoso timbre, en el registro medio hacia arriba sobresale muy bien, pero en la tesitura baja, su voz es insuficiente, esto sin duda le restó sin duda perfil dramático a la escena del juicio a Radamés uno de los momentos claves de la ópera, algo similar ocurrió en la escena final cuando pide a los dioses por el alma de su amado.

Amneris (Marina Prudenskaaya) con sus doncellas, foto Carlos Candia

Amonasro se constituyó en un éxito más entre los muchos cosechados por Vitaly Bilyy, a su bella y poderosa voz suma carisma y una espléndida actuación.

In-Sung Sim cantó como Ramfis en una actuación impecable en lo vocal y actuación. El Rey que canta siempre desde atrás recayó en Pavel Chervinsky quien lo hizo con gran prestancia.

El director Francisco Rettig. foto biobio

Muy sólido en lo vocal estuvo Rony Ancavil que fue el Mensajero, tanto como Paola Rodríguez que fue la Sacerdotisa.

Una función que hizo volver la ovaciones al Municipal, con esta innovadora puesta de Hugo de Ana, quien rara vez ha defraudado, por eso fue extraño que no saliera a saludar al final pues se habría llevado el más grande reconocimiento de parte del público.

Gilberto Ponce. (CCA)

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4 respuestas a ROTUNDO ÉXITO DE AÍDA EN EL MUNICIPAL.

  1. Elisa Álvarez dijo:

    Después de ofertan acertada y exhaustiva crítica ,es muy poco lo que queda por agregar.En lo que no estoy de acuerdo es en transformar la marcha triunfal en coreografía con guerreros -bailarines,muy buenos por lo demás.Es como si en época de los romanos cuando los grandes generales celebraban”los triunfos” después de sus victorias ,el desfile con lis prisioneros y el botín de guerra se hubiera transformado en baile solamente.Pudo haber sido hecho en base a proyecciones o algo así.Tal vez fue para ahorrar recursos o no sé qué razón.Es mi opinión y no se si la compartirán otras personas.,Tampoco hubiera pretendido carros de guerra y caballos en el escenario.Un detalle que al parecer se corrigió en otras funciones fue la iluminación con potentes focos detrás de los prisioneros etíopes ubicados bajo la gran trampa.Yo estaba en balcón en primera fila y fue muy incómodo.De todas maneras una función muy buena y por fín con una estética adecuada.

  2. Se agradece el comentario, de una de las más hermosas puestas en escena que hemos visto en el Municipal.

  3. Laura Gladys del Peso Droguett dijo:

    Excelente critica ( y resumen) de la AIDA reciente del Municipal. Es una profuccion que puede ser presentada en cualesquier teatro del mundo. Para mi la escenografia de Hugo de Ana es mucho mejor que la reciente de Salzburgo de la Netrebko, donde la ” modernidad” fue realmente un desastre ya que se alejo absolutamente de Egipto e introdujo unos elementos confusos tanto en la vestimenta como en la regie. Al final el unico personaje de la opera Verdiana fue Aida, vestida como tal pero en un entorno de varias operas : Thais y la Judia entre otras. Respecto a los cantantes creo que hay que destacar la emergencia de algunas voces como la Amneris de la Estelar que fue mejor ( a mi juicio) que la Internacional que tenia algun cartel. Igualmente nuestro “incombustible” tenor Jose Azocar que lleva mas de 20 años cubriendo todo tipo de roles en este 2do Elenco

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